sábado, 29 de mayo de 2010


Somos seres sociales, un poco escuela, algo universidad. Somos chicos y chicas, y a veces no estamos bien definidos. Hablamos por nuestros padres, nuestrxs hermanxs… por el discurso que incorporamos y que desembocó en esta ruina. Sabemos darnos cuenta de la libertad y de cuando nos falta… O nos ahoga o nos falta… Somos todo conciencia pero mucho más inconscientes. Sabemos lo que queremos y vamos, volvemos, damos la vuelta del perro y el afuera siempre es cruel. Siempre.

Nos duele la panza de hambre, de comer mucho y del dolor que provoca el sol cuando nos levantamos y sentimos la soledad.

Le tenemos más miedo a la locura que a esa cordura necia, hipócrita y que hace la vida eterna. Pero si mañana amanecemos y está nada más el mate, la yerba y alguna que otra foto.

Hay plenitud justo cuando demanda la rutina, estalla nuestra creatividad cuando la madurez llama… y es que la edad y todas esas cosas que dicen los medios.

Quiero ser linda, pero fea también me veo bien. Nos gustan las sonrisas que esconden llanto, nos gustan todas las cosas que nos dan desdicha, tanto como placer.

Hay un arco iris allá al fondo, junto con la mesa llena de birras. Las tomamos y al otro día escribimos.

Somos un poco posmodernos…

martes, 25 de mayo de 2010

¿El primer Posmoderno?

No te empeñes en ser moderno. Por desgracia, hagas lo que hagas, es la única cosa que no podrás evitar ser.
Salvador Dalí (1904-1989)

Ella no se podía dormir, hacía días que no conciliaba el sueño. Pero esa era una vicisitud normal en su vida, digamos que no es una chica serena. Por la noche sueña con que la atacan monstruos, la comen cangrejos gigantes y se queda sola, exhausta, tirada al lado del mar, en ese pueblo de viejos navegantes, grises y patéticos.

Pero aquella noche Paula se levanto de la cama y fue directo al living, segura de que allí estaría lo que buscaba, pues caminaba con decisión. Bajó las escaleras rápidamente justo cuando el timbre sonó. Era de madrugada y lo único que estaba esperando ansiosa era encontrar aquello que ya no sabía si era un sueño o en verdad su deseo.

Miró la puerta, el portero… oyó el ladrido de los perros como nunca. Aquella noche soñó con peces, con su madre muerta y su búsqueda incansable, diferente a otros sueños.

Mientras más dudaba en atender el llamado del timbre, que ahora sí sonaba fuerte, más se le dispersaban las ideas, menos recordaba su objeto preciado, su lei motiv.

Bajó la luz. De golpe bajó la luz y lo único que alumbraba la humilde casa de Paula eran un par de estrellas rodeadas de bruma, mezclada con el humo denso del último cigarrillo que acaba de prender.

Toda la escena parecía redundante, como ocurre siempre. Donde el perro ladra, las luces bajan, y el humo y la desesperación.

Paula tomo las llaves de la puerta, lista para dar el gran salto, saldría al encuentro de un alguien que la dejaría por fin dormir en paz. No esperaba a nadie, se repitió.

Golpearon el techo esta vez y algo cayó al suelo, tal vez una nuez. La recogió y la comió, y como quien estuvo varios días en el desierto bebió incansablemente de esa agua que ante sus ojos eran un oasis perfecto.

Paula pensó en destruir todo, su casa, la cama, los monstruos, total tal vez el agua ingerida podrían impedir que se incendiara del todo su ser.

De pronto recordó aquello, y los pasos en el techo cada vez más fuertes y más cerca. Ella insistía en que no esperaba a nadie, y se lo repitió otra vez.

Se abrió la ventana de la habitación de arriba y bajó semblante su gata negra, Perla para los que la conocen. Perla se escabulló entre sus piernas, abrió la boca de par en par, lanzando sonidos estridentes. Unos minutos más tarde se durmieron juntas, como personajes nefastos de un film de terror.

lunes, 24 de mayo de 2010


Es impresionante la diferencia que hay entre el vivir y el pensar. Cuando uno reconoce que lo que está escuchando es una canción, viendo caer la gota en la mano, descubrir su humedad… ese momento en el que uno puede sentir al corazón latiendo.

Y aún más… la misma distancia que hay entre ese sentimiento y el producto de construir el momento del acontecimiento, suele ser lo que más alegría me genera.

También están los perros y los gatos y ese olor asqueroso de haber dejado todo sucio y en pésimas condiciones. ¿No será acaso el equilibrio entre estos dos momentos contradictorios pero tan reales entre sí?

Es tal vez, si, que por eso la realidad tenga tan poco estilo, tan poco qué decir sobre sí misma. Y es justamente la falta de curiosidad en algunos para sorprenderse con tan poco.

¡Oh la vida… que grande y grandiosa puede ser la vida si uno se procura vivirla!

sábado, 22 de mayo de 2010

No tiene titulo....

La obsesión es un mal de nuestros tiempos. Pero qué digo de nuestros, en realidad te voy a contar una historia… esa historia se llama: La obsesión es Enferma Herencia Humana Inventada.

El otro día vi a una señora, ordenada ella, parecía esas de las que no le hacen mal a nadie (¡pero cuánta mentira hay en esa frase!), su perro iba detrás como un buen guardaespalda, pero recordó que no había puesto la alarma de su casa, y todo parecía nada al lado de perder ese espacio, su espacio. Era ese gran miedo fundamental que la desanimaba a cada tarea que emprendía. Ese miedo a perderlo todo, y por ese Todo tan producto de su imaginación, accediera a la mismisima y angustiante nada.

A eso, a eso le llamo obsesión, una extrema y escalofríante simpatía con la nada, por la nada misma, heredada, formada en nuestro más recóndito escalón inconsciente, por donde nos vamos haciendo perros, o buenas señoras, o guarespaldas, o imaginación y valentía.

La obsesión y su reverso

Si uno pasa mucho tiempo pensando en algo, es tal vez porque le da importancia, porque eso también vale, porque aun siendo sólo producto de nuestra imaginación, pensar en aquello nos brinda una sensación placentera. Menuda paradoja, menuda revelación.

Para un Buen Libro de la mente y la salud consulte con su propia almohada, ella le dará todos los consejos, todas las experiencias, todas las historias dormidas, o no...

Los dormidos pudieron despertar, los ciegos ver, la luz volver… estrellas sobre tu cuerpo, en trance, trance de luz encontrada en/con la oscuridad…

Metafísica Oriental. Aprenda el shing y el shang de su vida cotidiana en sólo unos minutos (lo que tarda en hacerse un té) y siga sus propios consejos. Quién mejor que usted para hacer lo que hace mejor.

lunes, 10 de mayo de 2010

A vece pienso que buscar es un acto histérico del ser humano


Dentro de poco todo va a cerrar y Sonia sigue mirando fijo a aquel pedazo de mármol que dicen llamar " El David". Mira sus bolas, su verga, su vello pubico que fueron tan bien tallados y piensa que Gabriel tiene la mejor verga que había tocado en su vida, "jamás va a poder ser comparada con la del perfecto David" se dice a si misma.

De repente una señora con cara de Gladys le toca el hombro y le dice: " Señorita ya cerramos… quiere llevar esto?" y toca la cabeza del David que resulto ser una copia a escala del verdadero, moldeado en yeso y pintado con acrílico. Sonia piensa y expresa su negativa con un simple movimiento horizontal de su cabeza que va de un lado a otro, da media vuelta y sale de aquel local de diagonal 80.

Piensa en Paula, su patrona, que hacia menos de un año había viajado a Europa y recuerda que una vez mientras limpiaba y Paula charlaba, tomando el té, con sus amigas y les contaba que había estado contemplando durante 40 minutos a aquel hombre perfecto, inmóvil, silencioso, frío como el mármol, con su físico marcado, su verga muerta, sus ojos perdidos, su culo firme…Y siente angustia, Sonia se siente angustiada.

Y piensa si el David fue realmente tan perfecto, y fantasea con que descargaba fruta en le puerto de Grecia de cinco de la mañana a cuatro de la tarde, que luego se iba a dormir una siesta de tres horas y al levantarse se empinaba su botella de vino antes de salir para el firulo, donde lo esperaba la maja denuda para tener una orgia y estallar en placer con cuatro o cinco orgasmos durante toda la noche, hasta incluso pensó que el David era medio raro y que en esas grandes orgías era culeado por unos cuantos marineros mientras la Maja le chupaba la pija. “El David no era perfecto” afirma en su mente y para el bondi a las ocho y veinte de la noche sin saber que nada de lo que había pensado era exacto y verdadero.

Llega a su casa y siente olor a humedad, va hacia el cuarto y ve que Gabriel todavía duerme, se encuentra con sus piernas abiertas y sus manos abrazan la almohada, sus pelos están revueltos, se nota que su verga esta para y la cabeza asoma por el elástico de su slip rojo. Un slip que Sonia le compro en la feria en un ofertón de tres unidades por diez pesos. Vuelve a pensar que la verga de Gabriel es la mejor que había tocado en su vida.

Va hacia la cocina y deja las bolas del mercado en la mesada, saca el alimento para el perro y llena el platito mientras pega un grito llamando a Titán, un cusco tamaño medio.

Suena el despertador y Gabriel se levanta todavía con la verga dura, va a la heladera, agarra el tetra de vino y se lo empina mientras mira a Sonia que acomoda las cosas que compro en el precario bajo mesada. Gabriel se viste y sale para el firulo de siempre, donde lo espera la Majo y sus amigotes, sigue tomando vino y tiene cuatro o cinco orgasmos durante toda la noche y es culeado por unos pibes mientras la Majo le chupa la pija. A las cinco de la mañana se va al mercado de frutos a descargar cajones hasta las cuatro de la tarde y luego duerme una siesta de tres o cuatro horas.

miércoles, 21 de abril de 2010

ReGrEsO

Hace un tiempo conocí a una chica… estaba sentada en mi jardín. Tenia la mirada triste pues su corazón se había perdido, lo olvido en la plaza mientras jugaba un juego con sentido. Ella lloraba esa pena, pues creía ser una descorazonada, hasta llego a pensar que la vida así no tenia sentido. Me acerque, intente no distraer su melancolía. La observe, era luminosa, pero se notaba que algo había perdido. En la tierra escribía y dibujaba sus fantasías, miedos, deseos y sueños.

Inmóvil desde lejos miraba a la chica… era morena de ojos negros, la intensidad de su mirada parecía traspasar la tierra y llegar al centro de la misma. Sus manos con dedos finos y largos acariciaban la tierra dejando marcas que se iban transformando en ideas.

La seguí observando… ella seguía entretenida, y yo… bueno, yo también me comenzaba a entretenerme. Di un paso mas, y a su alrededor todo estaba cambiando, todo... el jardín ya no era el mismo, millones de colores fuertes transformaban el paisaje.

De repente le hable… asumí el riesgo de distraer su melancolía.

-Hola. Y el silencio permanecía con nosotros…

Hola, repetí tímidamente y ella levanto su mirada, sus ojos se clavaron en mi... recorrieron cada uno de mis pensamientos, prejuicios, deseos, anhelos, miedos, defectos, virtudes, tristezas, pasiones, mentiras y sueños… Me sentí desnudo.

Hola dijo ella y no dejaba de mirarme… parecía no tener miedo de mis ojos que tanto tiempo había estado ocultando todo, descaradamente sonrió y su sonrisa … me conocía… me conocía sin saber quien era, sin haberme visto nunca.

Temí, quise correr pero eso mirada me paralizaba, me seducía, me atrapaba, me erotizaba…. Sí, su mirada me erotizaba, acariciaba cada parte de mí, me recorría con sus dedos sin tocarme, me dejaba tranquilo pero tenso. Me invito a sentarme… me dijo que esperaba a que aparezca su corazón, me contó que lo había olvidado en la plaza mientas jugaba un juego que tenia sentido….

Y yo… yo la escuchaba, la miraba, la esperaba. Me explico que estaba dibujando su vida, que cuando a uno pierde el corazón puede ver, dibujar y escribir con mayor claridad. Que la frialdad hace que las cosas puedan salir, que las penas duelen pero no matan. Que sin corazón las decisiones son más extremas, pero más seguras, y que cuando lo encuentre ella iba a ser mas fuerte…

Y yo…. Yo la escuchaba, la miraba y fantaseaba… yo también había perdido el corazón… yo también había cambiado... yo… bueno yo estaba ahí, con ella dejándome llevar, un poco con miedo y un poco seguro… yo estaba ahí con ella.

Deje que tomara mi mano para que dibuje con ella en la tierra, deje que me contara todo o casi todo, entendí… si la entendí y cómo… si hasta podía sentir nuevamente eso que ella estaba sintiendo ahora… pero algo cayó del cielo, una nuez… si una nuez que golpeo el piso. El sonido fue fuerte y todo volvió a ser silencio… ella me miraba… yo la miraba… nos mirábamos.

De repente tuve que irme, necesitaba tomar distancia, necesitaba correr, pensar, correr y pensar…. Me fui levantando, me fui alejando... con prudencia… pero no tanto, solo necesitaba hacer eso para volver a sorprenderme con ella… volver a encontrarla, volver a mirarla, volver a desearla… quería sorprenderme de volver a verla, quería que me sorprenda... que me invite a seguir al lado de ella… quería que me esperara ahí, en el jardín mientras dibujaba y creaba su universo…pero eso… eso podía no ser cierto… ¿Y si encontraba el corazón antes de que yo regresara?

Pero necesitaba alejarme y me aleje aunque tenia miedo… y comencé a correr y a pensar, y todavía lo estoy haciendo… mientas empiezo a pensar en si hay un regreso….

lunes, 19 de abril de 2010


Ayer eran un grupo de animales reunidos, en torno a una mesa, a un banquete, lleno de vasos cargados de ansiedad, de bebidas cósmicas elementales.

Tenían el instinto gregario y antiguo de sentarse juntos y sentirse ganas… Eran animales de dientes puntudos que hablaban en idiomas y lenguas construidas por ellos y para ellos. Y chorreaban saliva.

Uno de ellos, el más joven, tenía pezuñas pero no rumiaba. De sus ojos estallaban líneas de color azul. El otro, el Varón, gesticulaba ideas sinsentido, manipulaba los maníes desde la mesa y del banquete y quería, deseaba, que esa noche fuera eterna y a la vez insignificante.

Ellos eran un zoológico, de animales invertebrados gritando y puteando. – Gritando y puteando- dije. ¿Qué haría yo si participara del evento? Seguro que me quedaría callada, inmóvil, anestesiada con tanta excentricidad.

Han perdido el rastro unos minutos (me suena esa frase) como Monos y como Monas, esperan el final. El banquete se pudre, de los vasos salen hormigas, gusanos amarillos y moscas tamaño XL. Se larga a llover, ácida, destellos de humedad. Ingresa en sus huesos y se quedan parados.

–Mañana si nos vemos te voy a decir Te Quiero-.

viernes, 16 de abril de 2010

PRESENTACIÓN Y COMPOSICIÓN DEL DÍA

Esto es un blog, todos conocen alguno. Un blog nuestro, nuestras manos impulsaron la creación para recordar letras y escritos que nos hablan y nos dicen al mismo tiempo. Queremos que esas palabras se sientan en el pecho, los poemas están hechos para eso, pero también para reirnos de la sal, del azúcar y de su combinación, qué ricas son juntas. Nos gustan las sonrisas porque son el efecto de un corazón latiendo fuerte.

La palabra y el inmenso puente que tiende nos arrojó por estos lados… aunque volemos en paracaídas el cielo nos queda alto, y grande y chico y lejos.

Las luces cada vez queman más la retina por los momentos vistos, por abrir los ojos. Tendimos un puente para conectarnos. “Usa el amor como un puente”.

Nos gusta contar historias: las nuestras, las de Otros, las de la gente que queremos porque nos hace bien y porque no. Las historias suelen elevarnos a estados de la mente, a recuerdos y a deseos, pues de tan reales los convertimos en puros artificios de la imaginación.

Y así surgimos, de una charla, de nuestras historias.

Era un día temprano, la bici recién apagaba su motor y así nos iniciamos a pie.

Hoy: composición

TEMA“La

Vaca”

Érase una vez en el campo, una vaca linda, de esas marrones que dan leche creo. No tenía cuernos por suerte, el toro la miraba de cerca siempre esperando que no cortara más pasto que él. El toro y sus cuernos con su cuerpo tenían miedo, sus ojos denostaban ira y envidia, porque la vaca era la vaca de todos, la más linda, y a la vez era la vaca de nadie.

Además no era una vaca Margarita, era una vaca nueva, distinta, una vaca que se arrogó el derecho de no ser únicamente vegetariana. Nuestra vaca es actual, chic, ¿entendés? Es una vaca a la que le tocó pelear con el sistema, y salir herida, cuestionada pero entera, no como su leche descremada.

La vaca, señorita maestra, es un animal maravilloso, no sabe si la viera tomando mate en nuestra habitación! Le encanta que le toquemos el pelo.

Un chico que conozco me dijo que de las vacas se pueden decir muchas cosas, bah, que él diría muchas. Dice conocerlas y no lo dudo. “Es un rumiante, de 4 patas, que tiene una cria por año igual que nosotros, come pasto, vive muchos años, se acostumbran a muchas cosas”... ¿A cuántas cosas se podrán acostumbrar? Finalizó diciendo que “son muy curiosas”. Miran el campo (bueno la nuestra mira el departamento), con sus ojos así como mirando a la nada, los ojos sombríos, “se acercan siempre a ver qué pasa” dijo el chico conocido, que ahora me parecía más amigo que antes. No le huyen al miedo, ni lo enfrentan, están ahí, curiosas como esperando que otra vaca esté pensando lo mismo. ¿Serán más lindas en su contexto natural o es que ahí son más deudoras de su destino manifiesto?

Y después, y después pensamos que Las Vacas son carne, dinero y leche con cuatro patas, no señorita maestra la vaca es eso que llevamos dentro, cada año con su energía y su prediccion, disparando un Tema que no es el único pero que nos guía y nos obsesiona. Hay todo tipo de vacas, pero una Vaca Posmoderna es un ícono del delirio colectivo de los días de hoy…