miércoles, 21 de abril de 2010

ReGrEsO

Hace un tiempo conocí a una chica… estaba sentada en mi jardín. Tenia la mirada triste pues su corazón se había perdido, lo olvido en la plaza mientras jugaba un juego con sentido. Ella lloraba esa pena, pues creía ser una descorazonada, hasta llego a pensar que la vida así no tenia sentido. Me acerque, intente no distraer su melancolía. La observe, era luminosa, pero se notaba que algo había perdido. En la tierra escribía y dibujaba sus fantasías, miedos, deseos y sueños.

Inmóvil desde lejos miraba a la chica… era morena de ojos negros, la intensidad de su mirada parecía traspasar la tierra y llegar al centro de la misma. Sus manos con dedos finos y largos acariciaban la tierra dejando marcas que se iban transformando en ideas.

La seguí observando… ella seguía entretenida, y yo… bueno, yo también me comenzaba a entretenerme. Di un paso mas, y a su alrededor todo estaba cambiando, todo... el jardín ya no era el mismo, millones de colores fuertes transformaban el paisaje.

De repente le hable… asumí el riesgo de distraer su melancolía.

-Hola. Y el silencio permanecía con nosotros…

Hola, repetí tímidamente y ella levanto su mirada, sus ojos se clavaron en mi... recorrieron cada uno de mis pensamientos, prejuicios, deseos, anhelos, miedos, defectos, virtudes, tristezas, pasiones, mentiras y sueños… Me sentí desnudo.

Hola dijo ella y no dejaba de mirarme… parecía no tener miedo de mis ojos que tanto tiempo había estado ocultando todo, descaradamente sonrió y su sonrisa … me conocía… me conocía sin saber quien era, sin haberme visto nunca.

Temí, quise correr pero eso mirada me paralizaba, me seducía, me atrapaba, me erotizaba…. Sí, su mirada me erotizaba, acariciaba cada parte de mí, me recorría con sus dedos sin tocarme, me dejaba tranquilo pero tenso. Me invito a sentarme… me dijo que esperaba a que aparezca su corazón, me contó que lo había olvidado en la plaza mientas jugaba un juego que tenia sentido….

Y yo… yo la escuchaba, la miraba, la esperaba. Me explico que estaba dibujando su vida, que cuando a uno pierde el corazón puede ver, dibujar y escribir con mayor claridad. Que la frialdad hace que las cosas puedan salir, que las penas duelen pero no matan. Que sin corazón las decisiones son más extremas, pero más seguras, y que cuando lo encuentre ella iba a ser mas fuerte…

Y yo…. Yo la escuchaba, la miraba y fantaseaba… yo también había perdido el corazón… yo también había cambiado... yo… bueno yo estaba ahí, con ella dejándome llevar, un poco con miedo y un poco seguro… yo estaba ahí con ella.

Deje que tomara mi mano para que dibuje con ella en la tierra, deje que me contara todo o casi todo, entendí… si la entendí y cómo… si hasta podía sentir nuevamente eso que ella estaba sintiendo ahora… pero algo cayó del cielo, una nuez… si una nuez que golpeo el piso. El sonido fue fuerte y todo volvió a ser silencio… ella me miraba… yo la miraba… nos mirábamos.

De repente tuve que irme, necesitaba tomar distancia, necesitaba correr, pensar, correr y pensar…. Me fui levantando, me fui alejando... con prudencia… pero no tanto, solo necesitaba hacer eso para volver a sorprenderme con ella… volver a encontrarla, volver a mirarla, volver a desearla… quería sorprenderme de volver a verla, quería que me sorprenda... que me invite a seguir al lado de ella… quería que me esperara ahí, en el jardín mientras dibujaba y creaba su universo…pero eso… eso podía no ser cierto… ¿Y si encontraba el corazón antes de que yo regresara?

Pero necesitaba alejarme y me aleje aunque tenia miedo… y comencé a correr y a pensar, y todavía lo estoy haciendo… mientas empiezo a pensar en si hay un regreso….

lunes, 19 de abril de 2010


Ayer eran un grupo de animales reunidos, en torno a una mesa, a un banquete, lleno de vasos cargados de ansiedad, de bebidas cósmicas elementales.

Tenían el instinto gregario y antiguo de sentarse juntos y sentirse ganas… Eran animales de dientes puntudos que hablaban en idiomas y lenguas construidas por ellos y para ellos. Y chorreaban saliva.

Uno de ellos, el más joven, tenía pezuñas pero no rumiaba. De sus ojos estallaban líneas de color azul. El otro, el Varón, gesticulaba ideas sinsentido, manipulaba los maníes desde la mesa y del banquete y quería, deseaba, que esa noche fuera eterna y a la vez insignificante.

Ellos eran un zoológico, de animales invertebrados gritando y puteando. – Gritando y puteando- dije. ¿Qué haría yo si participara del evento? Seguro que me quedaría callada, inmóvil, anestesiada con tanta excentricidad.

Han perdido el rastro unos minutos (me suena esa frase) como Monos y como Monas, esperan el final. El banquete se pudre, de los vasos salen hormigas, gusanos amarillos y moscas tamaño XL. Se larga a llover, ácida, destellos de humedad. Ingresa en sus huesos y se quedan parados.

–Mañana si nos vemos te voy a decir Te Quiero-.

viernes, 16 de abril de 2010

PRESENTACIÓN Y COMPOSICIÓN DEL DÍA

Esto es un blog, todos conocen alguno. Un blog nuestro, nuestras manos impulsaron la creación para recordar letras y escritos que nos hablan y nos dicen al mismo tiempo. Queremos que esas palabras se sientan en el pecho, los poemas están hechos para eso, pero también para reirnos de la sal, del azúcar y de su combinación, qué ricas son juntas. Nos gustan las sonrisas porque son el efecto de un corazón latiendo fuerte.

La palabra y el inmenso puente que tiende nos arrojó por estos lados… aunque volemos en paracaídas el cielo nos queda alto, y grande y chico y lejos.

Las luces cada vez queman más la retina por los momentos vistos, por abrir los ojos. Tendimos un puente para conectarnos. “Usa el amor como un puente”.

Nos gusta contar historias: las nuestras, las de Otros, las de la gente que queremos porque nos hace bien y porque no. Las historias suelen elevarnos a estados de la mente, a recuerdos y a deseos, pues de tan reales los convertimos en puros artificios de la imaginación.

Y así surgimos, de una charla, de nuestras historias.

Era un día temprano, la bici recién apagaba su motor y así nos iniciamos a pie.

Hoy: composición

TEMA“La

Vaca”

Érase una vez en el campo, una vaca linda, de esas marrones que dan leche creo. No tenía cuernos por suerte, el toro la miraba de cerca siempre esperando que no cortara más pasto que él. El toro y sus cuernos con su cuerpo tenían miedo, sus ojos denostaban ira y envidia, porque la vaca era la vaca de todos, la más linda, y a la vez era la vaca de nadie.

Además no era una vaca Margarita, era una vaca nueva, distinta, una vaca que se arrogó el derecho de no ser únicamente vegetariana. Nuestra vaca es actual, chic, ¿entendés? Es una vaca a la que le tocó pelear con el sistema, y salir herida, cuestionada pero entera, no como su leche descremada.

La vaca, señorita maestra, es un animal maravilloso, no sabe si la viera tomando mate en nuestra habitación! Le encanta que le toquemos el pelo.

Un chico que conozco me dijo que de las vacas se pueden decir muchas cosas, bah, que él diría muchas. Dice conocerlas y no lo dudo. “Es un rumiante, de 4 patas, que tiene una cria por año igual que nosotros, come pasto, vive muchos años, se acostumbran a muchas cosas”... ¿A cuántas cosas se podrán acostumbrar? Finalizó diciendo que “son muy curiosas”. Miran el campo (bueno la nuestra mira el departamento), con sus ojos así como mirando a la nada, los ojos sombríos, “se acercan siempre a ver qué pasa” dijo el chico conocido, que ahora me parecía más amigo que antes. No le huyen al miedo, ni lo enfrentan, están ahí, curiosas como esperando que otra vaca esté pensando lo mismo. ¿Serán más lindas en su contexto natural o es que ahí son más deudoras de su destino manifiesto?

Y después, y después pensamos que Las Vacas son carne, dinero y leche con cuatro patas, no señorita maestra la vaca es eso que llevamos dentro, cada año con su energía y su prediccion, disparando un Tema que no es el único pero que nos guía y nos obsesiona. Hay todo tipo de vacas, pero una Vaca Posmoderna es un ícono del delirio colectivo de los días de hoy…